Monumentos de Mollina
Quedan restos del Castillo de origen árabe, situado a varios kilómetros del casco urbano, al pie de la Sierra de La Camorra. Son de interés la iglesia de Nuestra Señora de la Oliva, de finales del siglo XVII, y el Convento de la Ascensión, del siglo XVIII, con una entrada principal de estilo barroco y un patio interior con capilla espadaña. El pueblo es de calles rectas y largas, con típicas casas encaladas y con rejas en las ventanas. En el municipio existen bastantes lugares de interés arqueológico que se han citado en la parte de historia y otros más que sobresalen por ser parajes pintorescos, de interés espeleológico o turístico. Así, para la práctica de la espeleología están las cuevas de Almirez, de la Higuera,de la Rosa Chica y de los Organos.
Yacimiento romano que se encuentra a 4 kilómetros del núcleo urbano. Su extensión es de casi 1.400 metros cuadrados y en su terreno se distinguen construcciones correspondientes a dos fases diferentes.
La primera fase (siglos I y II d.C.) corresponde a un conjunto de estancias articuladas en torno a dos grandes habitaciones rectangulares. La villa constituía la vivienda de una familia de clase dominante. En el segundo nivel (siglo III d.C.), se arrasó todo el conjunto antiguo y se levantó (debido a las necesidades defensivas de la población) un recinto amurallado de planta cuadrada, de 24,5 metros de lado, y cuyas esquinas están ocupadas por torres cuadradas. Convento de la Ascensión
Convento del siglo XVIII, con una entrada principal de estilo barroco y un patio interior con capilla espadaña. De esta edificación destaca su fachada principal y en su interior hay un antiguo reloj de sol. Alrededor de esta construcción creció el actual núcleo urbano de Mollina. Fue utilizado como guardería hasta la construcción de la nueva guardería pública situada entre el instituto de la E.S.O. y el Colegio Gerardo Fernández.
Mausoleo de la Capuchina
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